España afronta la recta final para implantar el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), un modelo que obligará a pagar un pequeño depósito al comprar determinadas bebidas y permitirá recuperarlo cuando el consumidor entregue el envase vacío.
El horizonte legal se sitúa en noviembre de 2026, después de que España no alcanzara los objetivos previstos de recogida separada de botellas de plástico.
La transformación será visible en supermercados y otros puntos de devolución y supondrá un cambio importante en un sistema de reciclaje que hasta ahora se ha apoyado principalmente en los contenedores de recogida selectiva.
La devolución de envases permitirá recuperar el depósito pagado en la compra y cambiará la relación cotidiana con botellas y latas.
Portugal ofrece a España un ejemplo especialmente cercano de cómo puede funcionar el nuevo esquema, ya que Portugal ha puesto en marcha en 2026 su sistema nacional, con un depósito de 10 céntimos para determinados envases de bebidas de plástico y metal que se recupera después de devolverlos.
Portugal se convierte en un modelo inmediato para España: dos mercados vecinos, con grandes cadenas de distribución compartidas y hábitos de consumo similares.
Para el consumidor español, la experiencia portuguesa permitirá observar con pocos meses de antelación cómo funcionan las máquinas, qué respuesta tiene el público y qué problemas aparecen durante el despliegue.
El reto español será, sin embargo, más complejo que una simple reproducción del modelo portugués. La regulación prevé incorporar distintas categorías de envases y el sector ha advertido de las dificultades técnicas y administrativas para tener preparada toda la infraestructura dentro del calendario establecido.
IMAGEN: Máquina para devolución de envases instaladas en supermercados en Portugal.

