Del 14 al 23 de agosto, Salamanca vuelve a convertirse en el punto de encuentro de la cerámica y la alfarería con la celebración de la XXXVIII Feria del Barro de Salamanca, organizada por ARBASAL, la Asociación de Artesanos del Barro de Salamanca.
Feria del Barro de Salamanca. Del 14 al 23 de agosto de 2026, en la Plaza de Anaya (37008 Salamanca). Horario: de 10:00 a 14:30 y de 17:00 a 22:00 horas.
La 38ª edición de la feria reúne a maestros artesanos y alfareros como instrumento para mantener vivo un oficio de larga tradición, impulsar las ventas de los pequeños talleres y añadir un atractivo cultural y comercial a la oferta turística salmantina.
Frente a la producción industrial en serie, la veintena de puestos desplegados en la plaza de Anaya muestran una amplia variedad de piezas, desde utensilios tradicionales hasta creaciones artísticas contemporáneas. Alejados de la producción industrial en serie, los artesanos reivindican piezas elaboradas manualmente y conocimientos transmitidos de generación en generación.
Bem-vindo, Portugal
A lo largo de diez días,Salamanca se convierte en un escaparate de cerámica y alfarería, reuniendo a una veintena de representantes de nueve comunidades autónomas españolas junto a creadores portugueses.
«Más que una exposición, la Feria del Barro es una oportunidad para apoyar el trabajo artesanal, fomentar el comercio local y celebrar la tradición. Salamanca abre así un espacio donde la historia, el arte y la creatividad que se encuentran en cada pieza».
Asociación del Barro de Salamanca (ARBASAL)
La presencia lusa no constituye una novedad aislada, sino que forma parte de una relación largamente mantenida en el sector de los oficios artesanales y la cultura popular. Ediciones anteriores de la feria ya incorporaron ceramistas portugueses junto a profesionales españoles, para mostrar en un mismo espacio técnicas tradicionales y nuevas tendencias del sector, creando un pequeño mercado ibérico en el centro histórico de Salamanca.
La continuidad de artesanos portugueses en este tipo de encuentros permite, además, acercar al público las distintas tradiciones alfareras peninsulares y consolidar un circuito cultural y patrimonial ibérico compartido.


