La campaña de patata en Salamanca arranca con precios bajos y una demanda aún muy contenida. La fuerte competencia de patata procedente de otras zonas, especialmente de Sevilla, donde hay mucho producto almacenado, y de Toledo, frena la búsqueda de más género por parte de los compradores.
La sequía en Europa añade incertidumbre al sector y se evalúa cómo puede afectar a la patata española. Como consecuencia, la patata destinada a la industria ya se paga algo mejor.
Las pocas patatas que se arrancan en estos momentos se pagan entre 15 y 20 céntimos el kilo. En Salamanca se han comenzado a arrancar patatas agrias, variedad que obtiene precios algo más altos.
La campaña de patata toma algo de aire con Portugal, que inicia las compras en Salamanca. Como otros años, los portugueses buscan variedades rojas en Salamanca y está previsto que comiencen a cargarlas en próximos días.
Con la patata en el campo, la preocupación del agricultor está también en la sanidad. El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) ha advertido del incremento de incidencia de enfermedades de tizón temprano (o alternaria) en parcelas de patata a medida que avanza el cultivo. Por este motivo, recomienda la vigilancia de parcelas.
CON INFORMACIÓN E IMAGEN DE La Gaceta de Salamanca

