Trás-os-Montes y la modernidad

Hay un peluquero en Bragança que, con más de cincuenta años de profesión a sus espaldas, sigue a día de hoy con su oficio en la Rua Abilio Beça. La suya no es una peluquería al uso, es una peluquería auténtica. El sillón de barbero, el espejo frontal y la decoración del espacio lo delatan porque, al menos, aparentan tener los mismos años que su dueño. Una peluquería que es el fiel reflejo de ese plano inmaterial que muestra lo que va manteniendo de original e identitario una ciudad, Bragança, que como todo Trás-os-Montes, ha mudado en otros aspectos a lo largo de estos últimos años de una manera radical: carreteras, urbanismo o infraestructuras por citar tres ejemplos.

Puede que por casualidad, en la misma calle de la peluquería, se ubique el Centro de Fotografia George Dussaud, creado en 2013, como un espacio dedicado a la obra del prestigioso fotógrafo bretón Georges Dussaud y a la fotografía en general. El centro de fotografía ocupa el primer piso del Edificio Paulo Quintela. Georges Dussaud (1944, Brou, Francia) llegó por casualidad a Trás-os-Montes en 1980 y se enamoró de sus gentes.

Ponerse en las manos de nuestro peluquero es un ejercicio doble de confianza, confianza en el trabajo profesional que desarrolla, y confianza en el entretenimiento matinal que supone escuchar a una enciclopedia viviente relatando anécdotas y chascarrillos en relación a la vida local o nacional de Portugal. Escuchándole se tiene la sensación de estar frente a uno de los legítimos transmisores de las experiencias de generaciones que se van extinguiendo sin hacer ruido. Son estos oficios y estas personas los que, por su autenticidad, no agotan su atractivo a pesar de globalizaciones, y lo que convierte a Trás-os-Montes en una región tan singular.

Algo así es lo que debió sentir Georges Dussaud para convertir a Trás-os-Montes en centro de sus trabajos fotográficos, unas fotografías que buscan establecer una “radiografía profunda” de la región.

Si la primera visita de Dussaud a Trás-os-Montes se produjo de una manera casual, en 2017, y en esa ocasión por invitación expresa de la Cámara Municipal de Bragança, Dussaud regresó una vez más a la ciudad con el propósito de “establecer una narrativa sobre la contemporaneidad de Trás-os-Montes, especialmente en lo que mantiene de original e identitario”. Fruto de este trabajo surgió la Exposición “Georges Dussaud, Ciudades y Sierras”. En la búsqueda de esa “autenticidad” Dussaud no fijó su mirada en los monumentos de la ciudad, buscó, sobre todo, a las personas. Y, entre ellas, a nuestro peluquero.

Cabeleireiro Alice – Rua Abílio Beça 101 (Bragança). FOTO: Luis Hernández Leal.

Pero no solo retrató al peluquero, retrató a comerciantes, rituales, trabajos agrícolas y paisajes estableciendo un paralelismo entre la preservación de las tradiciones trasmontanas, que llevaba fotografiando a lo largo de cuarenta años, y las transformaciones impuestas por la modernidad. Instantes cotidianos aparentemente banales transformados en elementos de exposición y reconocimiento artístico y social.

Hasta el título de la exposición establecía un paralelismo con tiempos pasados y con las mismas, o parecidas inquietudes existenciales ya que se apropia del título de una conocida novela póstuma de Eça de Queiroz publicada en 1901, “La ciudad y las sierras”, divertida sátira entre el mundo moderno y los avances tecnológicos frente al mundo rural portugués a finales del siglo XIX.

Lo más moderno, lo más contemporáneo de Trás-os-Montes sigue siendo, hoy como ayer, este tipo de personas que, como el peluquero de la Rua Abilio Beça, expresan su dignidad tanto si son retratados por fotógrafos de la talla de Georges Dussoud, como cuando ejercen su oficio en la peluquería. No hay mayor modernidad.

AUTOR: Manuel Hernández Leal (2021)

IMÁGENES: Luis Hernández Leal.

Noticias Relacionadas

Un proyecto de

Un proyecto de

Categorías

Recibe por email las novedades

Loading