El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) de España mantiene una coordinación continua con las autoridades de la Agência Portuguesa do Ambiente (APA) ante la situación de inundaciones y la crecida de ríos compartidos (Miño, Duero, Tajo y Guadiana) durante las primeras semanas de 2026. Esta colaboración se ha intensificado debido al encadenamiento de temporales y fuertes borrascas (como ‘Kristin’ o ‘Leonardo’) que han causado más de un millar de evacuados en la península ibérica.
Entre estas acciones de coordinación, destaca el intercambio de información en tiempo real. Se mantiene un seguimiento estrecho de los caudales, especialmente en el río Miño, que sufrió desbordamientos, y en la cuenca del Duero, que se desbordó cerca de su desembocadura.
La coordinación se realiza en el marco de la Directiva de Inundaciones europea y los acuerdos bilaterales, como el Convenio de Albufeira, buscando la seguridad de las poblaciones fronterizas.
Además, se ha abordado la gestión de los embalses, para atenuar las “puntas de crecida” en la zona fronteriza. Todas las cuencas hidrográficas se han visto afectadas por las lluvias intensas de las últimas semanas. En las cuencas españolas, la situación es muy complicada, con niveles de entrada de agua muy elevados.
La situación es muy compleja en los embalses de las cuencas del Tajo y del Guadiana, y, en menor medida, en las cuencas del Duero y del Miño-Sil.
Los embalses en España se encuentran actualmente al máximo de su capacidad, después de haber pasado toda la semana reteniendo volúmenes para cumplir con su función de laminación de avenidas. La gestión en las cuencas compartidas tiene como prioridad el control de los caudales que entran en los pantanos españoles para reducir los daños aguas abajo.
IMAGEN: Crecida del río Duero a su paso por Zamora. (FOTO: www.zamoranews.com)

